Pero es peor perder personas.
Puede que mantener las amistades sea más difícil de lo que yo pensaba y la distancia haga mella. No hace muchos días me dijeron que había cambiado. Lo que no sé es si para bien o para mal. Creo que he de suponer que para mal si tal cambio significa perder.
Antes todo era más fácil: estar todos los días ahí parece más sencillo si ves todos los días a las personas que necesitas y te necesitan. Ahora parezco haber... olvidado. Pero, ¿cómo voy a olvidar a personas que han significado los mejores momentos de mi vida? ¿De dónde sale tal egoísmo? ¿De verdad estoy llegando a olvidar? Desde luego he superado muchas cosas en los últimos meses, pero ¿por qué me da la sensación de que dejo perder cosas que no tengo que superar? ¿Estoy perdiendo aposta y sin razón? ¿Cómo pararlo? Si de veras lo llego a perder, ¿seré capaz de recuperarlo?
Y luego están las pérdidas inevitables, aquellas sobre las que no tenemos el más mínimo poder. Y lo que es peor, las irreversibles. Especialmente si son de personas.
Imposible de aceptar, aunque parezca que sí, siempre vuelve ese pequeño gusanillo que nos dice "no es justo". Y sabemos que tiene razón. Imposible de comprender. Imposible de olvidar. 1 minuto y todo cambia. ¿Y si sabes que se avecina otra de esas, que no puedes hacer nada?
Lucharé por no perder aquello que puedo mantener conmigo todavía.